EE.UU. aclara estado y tecnología del dron submarino capturado por Irán
El Capitán de Navío Tim Hawkins, portavoz del Comando Central de Estados Unidos, informó este martes que el dron submarino estadounidense que Irán aseguró haber capturado en el estrecho de Ormuz sufrió una falla mecánica. Destacó que la unidad no pertenece a una generación avanzada y no contiene datos sensibles ni equipos clasificados de sonar o radar. Según indicó, el dispositivo realizaba operaciones rutinarias de monitoreo en aguas regionales cuando se produjo el incidente, y las operaciones militares estadounidenses continuaron con normalidad.
Irán presenta la captura como hazaña tecnológica de un dron submarino avanzado
Más temprano ese mismo día, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica de Irán comunicó la incautación de lo que describió como el "dron submarino inteligente estadounidense más avanzado" en la entrada del estrecho de Ormuz. La agencia de noticias Fars difundió imágenes y videos que muestran el dron siendo extraído del agua. Los medios iraníes identificaron el modelo como Dive-LD, fabricado por la empresa estadounidense Anduril, con un valor estimado de aproximadamente 2.5 millones de dólares por unidad.
El contexto de la escalada de tensiones entre EE.UU. e Irán en el Golfo Pérsico
Esta captura se produce apenas tres días después de una nueva ola de enfrentamientos en el Golfo Pérsico. El Comando Central estadounidense reportó ataques de represalia contra tres petroleros iraníes, en respuesta a lanzamientos de misiles balísticos realizados por la Guardia Revolucionaria contra dos embarcaciones de la Marina estadounidense. Asimismo, fuerzas estadounidenses realizaron ataques cercanos a las instalaciones petroleras y gasíferas de la isla Kharg, con el objetivo de dañar a petroleros iraníes y su infraestructura asociada.
Creciente incorporación de tecnología militar autónoma en la región
En los últimos años, el ejército estadounidense ha incrementado el uso de sistemas no tripulados y automatizados en sus operaciones en Oriente Medio. Durante este verano, el fabricante de vehículos no tripulados Saronic desplegó drones en tareas de rescate tras un accidente de helicóptero en el estrecho de Ormuz, y más tarde en ataques contra submarinos iraníes y sus instalaciones marítimas. Este reciente incidente con un dron submarino resalta la expansión, aunque compleja, del empleo de equipos inteligentes autónomos en esta zona geoestratégicamente sensible.
Mientras Irán subraya la importancia de la captura del dron, las autoridades estadounidenses mantienen una postura cautelosa. El evento refleja las tensiones estratégicas persistentes en el Golfo Pérsico y la delicada competencia tecnológica militar entre ambas naciones.